Irieix no es un artista cualquiera: es a la vez una banda, un personaje y, sobre todo, una broma elaborada que Lluís Margarit ha estado perfeccionando durante años. Pero no te equivoques: detrás de las risas, hay algo profundamente auténtico. Irieix vuelve a irrumpir en el panorama musical con una propuesta delirante: un doble EP que, además de recopilar lo mejor de su carrera, nos ofrece un giro celestial e irreverente.
Así, en este nuevo lanzamiento que está disponible en formato casette, encontramos no solo sus temas más icónicos, sino también versiones de éstos que elevan sus canciones a una nueva dimensión. ¿Cómo? Con el toque inesperado de los coros celestiales cortesía del Coro de la Iglesia de Sant Ignasi de Loiola.
El proyecto se despliega en dos caras, cada una con su propia magia. En la Cara A, escuchamos las canciones originales, aquellas que durante años han construido el universo tragicómico de Irieix. Pero lo verdaderamente extraordinario llega cuando le damos la vuelta al casete. En la Cara B, nos esperan las mismas canciones, pero ahora adornadas como si fuese una coral de Bach.
Esta mezcla de lo trágico y lo sublime es lo que hace de Irieix un proyecto único. Su música, que bebe del electro-pop y la música latina, viene acompañada siempre de un trasfondo humorístico, casi satírico. Los temas de amor, de fracaso y de autoengaño, que podrían sentirse demasiado pesados, en realidad nos recuerdans que la vida es, al fin y al cabo, un teatro de lo absurdo. Y en ese teatro, Irieix es nuestro protagonista.

